Nikola Tesla nació en el imperio austrohúngaro (actual Croacia) el 10 de julio de 1856 y falleció en Nueva York el 7 de enero de 1943
Nota aclaratoria: El presente artículo fue escrito el día 10 de enero de 2011 por Angel Jorge Mínguez Peromarta, fallecido de un infarto a los pocos días de su publicación y sin que nadie lo esperase. Aparte de colaborador, nos unía una gran amistad. Sirva este trabajo como artículo póstumo y que su persona perdure en la memoria de sus amigos y familiares. (Pablo Moreira / Director de Mundo Parapsicológico).
Fue un inventor, ingeniero mecánico e ingeniero eléctrico y uno de los promotores más importantes del nacimiento de la electricidad comercial.
Tesla investigó las ondas de alto voltaje de alta y baja frecuencia y sus efectos terrestres, atmosféricos y sobre los cuerpos sólidos. También fijó las bases científicas de la Teoría Dinámica de La Gravedad así como varias formas de obtener energía libre.
Hacia 1900, Tesla dirigió especialmente sus investigaciones a la electropulsión y efectuó una serie de experimentos en Colorado Springs. Los resultados de estos experimentos fueron tan colosales que dejaron a los científicos del momento sin habla.
Cuando Tesla llegó a EE.UU. llevaba bajo el brazo los planos para la construcción del primer Platillo Volador del mundo y volaba sin necesidad de energía externa. Tenía intención de presentarlos en la convención de Ginebra como solución para lograr la paz mundial y en miras de la liberación de la Energía. Poseía teorías sobre el magnetismo y la anti gravedad así como otras formas de «energía libre«. La tecnología de la autopropulsión, inventada por Tesla, fue la base de las naves espaciales tripuladas que hoy llamamos «platillos volantes«.
Pero el gobierno de los Estados Unidos nunca dio a Tesla la oportunidad de poner en práctica todos sus hallazgos, sin embargo, aquellas invenciones de Tesla fueron utilizadas por la Alemania Nazi en sus «Foo Fighters» entre 1920-30 y posteriormente en ingenios mucho más avanzados.
Por otro lado en 1921, el profesor francés Marcel Pagés, reproduciendo un experimento de Faraday, hacía levitar un disco de mica de unos 25 cm de diámetro cargado con un altísimo potencial eléctrico.
En 1927 los investigadores polacos Kowsky y Frost, al aplicar un potente campo electrostático intermitente a una pastilla de cuarzo de sólo 5 x 2 x 1,5 mm, cruzado con un campo electromagnético de altísima frecuencia, observaron un hecho inverosímil: El cristalito se enturbió, se hinchó incrementando su volumen 800 veces volviéndose poroso como el PE expandido, llamado corcho blanco, y se elevó. En posteriores pruebas levantaba un peso de 25 kg.
En 1930 Viktor Schauberger estaba probando su «motor de implosión«, una turbina en circuito cerrado de agua que describía un movimiento espiral muy sofisticado, cuando ésta empezó a rodearse de una luminosidad azulada, con una carga estática de miles de voltios. Para sorpresa y susto de los presentes, arrancó los anclajes del suelo y se elevó, estrellándose contra el techo. El artefacto pesaba más de 100 kg.
Cuando, durante la II Guerra Mundial, Schauberger fue obligado a trabajar para los alemanes, diseñó dos prototipos de platillo volante: A y B, de unos 65 cm de diámetro, construidos por la compañía Kertl de Viena y montados en Schloss Schönbrunn.
En 1936, el eminente científico Wernher Von Braun comenzó en «Los Álamos» (Nuevo Mexico) el desarrollo de un proyecto llamado «p2» basado en el descubrimiento de Tesla y lo llevó a Alemania en 1937 donde terminó de desarrollarse en Peenamunde, en el Báltico (antes de ser bombardeado y destruido por los aliados en 1943 muy probablemente para ocultar y destruir las pruebas de lo que allí se había realizado al mundo).
Tanto la electro propulsión como otros hallazgos de Tesla habían caído en manos de la élite nazi.
El «Expediente OMEGA» afirma que en el verano de 1936 la propulsión anti-gravedad alcanzó una operatividad cercana al 100% pasando a aplicarse a los platillos volantes en el Schwarzwald y los experimentos científicos fueron recogidos, perfeccionados y desarrollados exitosamente por departamentos secretos de la SS.
Para aplicar toda aquella tecnología a la aviación fue desarrollado un departamento secreto del Tercer Reich conocido como «Proyecto Haunebu«. Consiguió crearse un vehículo que podía alcanzar una altitud de 15.000 metros en 3 minutos; permanecer inmóvil en el aire; volar tan rápidamente al revés como al derecho y detener en el acto una velocidad de vuelo superior a 6.000 km. por hora.
El «Proyecto Haunebu» (también llamado «Proyecto Vril«) tuvo la finalidad de construir tanto cazas como medios aéreos anti gravitatorios de transporte. Todos estos proyectos fueron desarrollados en el mayor secretismo.
Según el historiador alemán Stevens, «El primer Haunebu era el primer platillo grande de vuelo desarrollado en Alemania. Fue probado por primera vez en agosto de 1939, es decir, unas semanas antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial«.
Según los informes que aún perduran, se fabricaron dos series de Haunebu: unos del Grupo Shuman de la Sociedad Vril y Sol Negro (RFZ) y otros del departamento U-13 y E-4 de la SS (DOSTRA).
El HAUNEBU II, con cerca de 26 o 32 metros de diámetro y entre 9 y 11 de alto, alcanzaba la
velocidad máxima, cerca del suelo, de 6.000 Km. /h, con una autonomía de 55 horas y con la
capacidad para transportar 20 personas.
El HAUNEBU III, con sus 70 metros de diámetro, volaba a 7.000 Km./h próximo del suelo, pudiendo alcanzar los 40.000 Km./h a 24.000 metros de altitud, y con una autonomía de 8 semanas de vuelo, transportando hasta 32 personas.
Se conservan hoy por hoy fotografías y planos originales de los tres modelos de Haunebu y en una de ellas, curiosamente, se puede ver un P-51 persiguiendo a una de estas naves Nazis dos días después de la rendición total de Alemania (11-Mayo -1945).
Lamentablemente para los Alemanes, estos asombrosos aparatos llegaron a plasmarse en la realidad demasiado tarde para ellos… habían perdido la guerra.
Poco antes de su muerte, en 1958, Viktor Schauberger fue forzado a ceder sus secretos al consorcio americano Donner-Gerchsheimer.
Donner, era un magnate del metal. Gerchsheimer, un prestigioso ingeniero nacido en Baviera y nacionalizado estadounidense antes de iniciarse la II Guerra Mundial. Durante la ocupación aliada de Alemania, fue la autoridad civil de más alto rango en la zona americana, con considerable influencia política. Estaba interesadísimo en los descubrimientos de Schauberger y además era amigo de Werner von Braun…
Muchos secretos y desarrollos tecnológicos fueron intercambiados después de la II Guerra Mundial entre los nazis y corporaciones americanas y se protegió a todos aquellos nazis alemanes que poseían información técnica de cierto valor.
Dentro de aquella cooperación altamente secreta, un platillo volante nazi fue llevado a la Base de Sandia a finales de 1945 en la Operación «PaperClip» junto con 116 científicos especializados en platillos voladores nazis y otros 115 especialistas más.
Los proyectos de Flyingsaucer volvieron a EE.UU. encabezados de nuevo por Werner Von Braun.
El Dr. Lincoln La Paz, famoso astrofísico, trabajó para el Gobierno de los Estados Unidos en la Base de Sandia, Alburquerque (Nuevo México), con el objetivo de encubrir la tecnología de platillos voladores nazis llevada a Nuevo México tras las Segunda Guerra Mundial.
Oculto por el manto de la noche, el 7 de octubre de 1959, un convoy de vehículos militares escoltaba a un camión de plataforma especial que viajaba a través de las calles abandonadas de Malton, Canadá, justo a las afueras de Toronto.
A la llegada al puerto, la carga en cuestión se entregó a un remolcador de la marina de los Estados Unidos, a bordo del cual realizó (bajo estrecha vigilancia) un viaje hasta unas instalaciones especiales de la NASA en suelo estadounidense dedicadas a la investigación.
Las exageradas medidas de seguridad eran comprensibles dadas las circunstancias: el secreto escondido entre los toldos del camión era un auténtico platillo volante… terrestre: el Avro Canadá VZ-9V, de la compañía Avro, un diseño de 1952 del ingeniero Jack Frost, cuya forma recuerda tremendamente a la de los famosos «platillos volantes» (ala circular).
Esta aeronave de despegue vertical explotaba el efecto Coanda (llamado así en honor al ingeniero rumano Henry Coanda, uno de los padres de la aeronáutica, que demostró que se puede generar sustentación vertical mediante la desviación de una corriente de aire a alta velocidad producida por una turbina).
Quizás el inventor de anti gravedad más conocido sea Thomas Townsend Brown, descubridor con Biefeld del llamado efecto Biefeld-Brown, por el que un condensador cargado genera un empuje por el lado negativo. Entre 1926 y 1960 construyó una serie de aparatos discoidales.
En la sociedad SNCASO, constructora del Caravelle y del Concorde, se hicieron pruebas en vacío, alcanzando una velocidad tan alta que había que interrumpir el vuelo.
Con estos precedentes, ya en 1960, e incluso antes, la NASA tenía una perfecta información de estos procedimientos. También de otros que fueron públicamente desprestigiados y ridiculizados con la finalidad de guardar su exclusiva celosamente y que no fuesen conocidos por nadie más. Es lógico que con tal abundancia de posibilidades en sistemas anti gravitatorios interesase estudiarlos, desarrollarlos y verificarlos… y probarlos en vuelo real.
En 1967 la General Electric americana, uno de los fabricantes más importantes de turborreactores, construyó en secreto un prototipo mucho mayor que el utilizado por el profesor francés Marcel Pagés en 1921.
El Dr. Gerald Schafflander desarrolló un sistema de híbrido líquido que empleaba energía voltaica solar para generar hidrógeno y que hacía completamente factible todo este proceso tecnológico. Esta era una estupenda forma de producir y almacenar hidrógeno para el proceso de hidrógeno atómico con el inconveniente de que con ella podían acabarse los carteles energéticos, petrolíferos…. Éste científico fue procesado rápidamente.
William Lyne publicó en 1993 «Space Aliens From the Pentagon: Flying Saucers are Man-Made Electrical Machines» (Extraterrestres del Pentágono. Los Platillos Voladores son máquinas eléctricas hechas por la mano del Hombre).
Es más que probable que estos procedimientos anti gravitatorios y otros se hayan estudiado y probado en el pasado, en la actualidad y seguramente continuarán estudiándose y experimentándose en el futuro, en un sector de la llamada Área 51, cuyo nombre oficial es, irónicamente, el poético «Dreamland» – «País de los Sueños»-. En este territorio prohibidísimo del Estado de Nevada, con unas enormes instalaciones subterráneas, se están ensayando toda clase de prototipos secretos, entre ellos platillos volantes «Made in USA«, y allí se tendrán guardados hasta que los mandamases de la energía y de la política mundial decidan manifestarse al respecto.
Físicos como Paul LaViolette y Elizabeth Rauscher están convencidos de que el bombardero invisible B-2 Stealth, sin ser un platillo, cuenta con un sistema de propulsión auxiliar basado en el efecto anti gravitatorio Biefeld-Brown, que sólo activa a gran altura.
Mucho más recientemente, ingenieros de la Universidad de Florida han patentado el diseño de un avión que tiene la forma de un platillo volante y que vuela sacando partido de un fenómeno llamado magneto hidrodinámica. El platillo, que no tiene partes movibles, podría estar siendo usado ya para labores de reconocimiento y vigilancia, aunque sus creadores intentan desarrollar un aparato más grande que el conseguido hasta ahora (sólo de 15 centímetros de diámetro).
Por el momento, ha despertado el interés del ejército norteamericano y de la NASA.
En el prototipo desarrollado, su estructura está cubierta de electrodos que ionizan el aire para crear plasma (gas ionizado) y vuela sacando partido de un fenómeno llamado magneto-hidrodinámica.
Paralelamente, científicos norteamericanos, en el interior de las instalaciones que el ejército norteamericano tiene en Las Cruces, Nuevo México (EE.UU.), están desarrollando, bajo el nombre Lightcraft, el llamado «OVNI de la NASA«.
Los experimentos del proyecto Lightcraft, desarrollados en el High Energy Laser System Test Facility por encargo de la NASA y la Fuerza Aérea, intentan aplicar un nuevo sistema de propulsión, basado en la luz y el aire.
La quimera no es tal. La tecnología necesaria ya está plenamente desarrollada y el proyecto Lightcraft ha abandonado las mesas de dibujo para tomar cuerpo en un mítico enclave: White Sands.
En efecto, en el mismo lugar donde Wernher vön Braun experimentó con los primeros cohetes y los primeros Platillos Volantes total y exclusivamente Terrestres e inició la conquista espacial. Es allí, precisamente, donde ahora se está experimentando con el prototipo discoidal del proyecto.
El sistema láser que se está empleando para estos primeros vuelos es el «Pulse Laser Vulnerability Test System«, un láser de dióxido de carbono con una potencia de diez kilovatios que el Ejército norteamericano emplea para probar la debilidad de sus propios sistemas de defensa ante los ataques láser.
El diseño final de la nave Lightcraft empleará tres sistemas de propulsión diferentes: la propulsión iónica, un motor de detonación en pulsos y la propulsión magneto hidrodinámica…
No hace mucho que se informó de que el científico soviético L. N. Shukin, ingeniero jefe de la fábrica productora Rusa de aviones Saratov había fabricado y probado un enorme platillo volante de uso militar.
Si el querido lector/ra ha seguido leyendo hasta aquí, observará que todos estos conceptos de sistemas de energía para la propulsión ya han sido descritos a lo largo de este artículo y todos ellos fueron desarrollados por científicos terrestres hace ya mucho, muchísimo tiempo.
Ante tanta ciencia y conocimiento humanos hay que descubrirse, asombrase de nuestra propia capacidad de estudio, de imaginación, de esfuerzo y sacrificio, de tecnología y, por qué no, sabiduría.
Y sin embargo, tendemos a echar por tierra mérito y esfuerzo empeñándonos en afirmar, en nuestra absurda y empecinada ignorancia, que esa tecnología ha venido de otros mundos, que ha sido copiada…¡De los extraterrestres!
Queridos amigos/as, la vida y sus cosas es siempre mucho más sencilla de lo que nos empeñamos en pensar y nos quieren hacer creer.
Si alguien roba en un banco o en una compañía de telefonía es un ladrón. Si un banco o una compañía de telefonía roba a sus clientes (cosa que suelen hacer todos los días) son… un banco o una compañía de telefonía.
Si algo galopa a cuatro patas, no tiene rayas en su cuerpo, dispone de crines y relincha… es un caballo y no un unicornio.
Si una nave ha sido fabricada en la tierra basándose en conocimientos de sabios y científicos humanos, con investigaciones desarrolladas por humanos y tecnología humana… es una nave terrestre creada por humanos, ni se trata de un OVNI o Platillo Volante diseñado y creado por seres de otros mundos ni se ha «pirateado» tecnología de misteriosos visitantes de otras galaxias.
Nikola Tesla ha sido acreditado como el creador de mucha de la tecnología que hoy en día disfrutamos. Sin el genio de Tesla, no tendríamos radio, televisión, electricidad AC, la bobina de Tesla, iluminación fluorescente, las luces de neón, dispositivos de radio control, robótica, rayos-X, radar, microondas y docenas de otros asombrosos inventos.
El físico croata Nikola Tesla no fue un demonio, pero cada día aparecen más pruebas de que, quizás, ni siquiera perteneció a nuestro planeta.
Lo cierto es que fue relegado a las más recónditas y solitarias esquinas del conocimiento y hoy por hoy, creemos saber que Edison «inventó» la electricidad, Marconi creó la radio y que Einstein y Newton son los más grandes físicos de la historia gracias a su teoría incombustible.
Una increíble maniobra de ocultación generalizada e interesada y un fantástico trabajo de publicidad.
Y sin embargo fue Tesla quien revolucionó la teoría eléctrica desarrollando las bases para la generación de corriente alterna.
Instalado en Estados Unidos trabajó para Edison quien se apropió de parte de su trabajo y boicoteó el resto. También fue Tesla quien pudo encender 20 ampolletas a 40 kilómetros de distancia sin necesidad de cables, desarrollar lo que 50 años más tarde sería el rayo láser y generadores eléctricos que extraían energía de la tierra y la atmósfera.
Él sabía que el movimiento del planeta genera una cantidad de electricidad ilimitada que simplemente está ahí, reposando libre sobre nuestras cabezas a diario, esperando ser recogido y aprovechado por la humanidad.
El lo intentó en 1901 e inició la construcción de Wardenclyffe, una enorme torre de 65 metros con un terminal esférico de 20 metros de diámetro que aprovechaba las inmensas vibraciones eléctricas del planeta para conseguir energía ilimitada de la tierra y a bajo costo, la cual sería transmitida gratuitamente a todo el mundo.
Aquel esfuerzo y semejante osadía le valió el desprecio de la comunidad científica y de los inversores que ya le habían adelantado dinero para su megaproyecto.
No hace falta decir que Wardenclyffe se malogró a mitad de su construcción y jamás fue retomado.
Cinco años antes, George Westinghouse, cabeza de la compañía de electricidad del mismo nombre compró muchas de las patentes inventadas y por inventar por Tesla para no desclasificarlas jamás en pro del lucro y evitar que tecnologías como los «Platillos Voladores«, los rayos X, el láser, el tubo fluorescente, el radar y la electricidad fueran gratis para el mundo.
Por su parte, Edison encontró ayuda en ricos conglomerados que protegían la corriente continua patentada por el norteamericano, incluso con ayuda del gobierno, quién prohibió por ley el desarrollo de investigaciones sobre la corriente alterna de Tesla.
Tesla fue perseguido por «agentes» que destruían sus creaciones.
Algo parecido le ocurrió con Marconi, el supuesto inventor de la radio que patentó el transmisor en el año 1900, tres años después de que Tesla hiciera la primera transmisión de sonido a distancia.
Marconi en su primer prototipo utilizó por lo menos 15 piezas patentadas mucho antes a nombre de Tesla y se ganó un inmerecido Nobel el año 1911.
Nikola Tesla fue reconocido posteriormente con el galardón, pero se negó a recibirlo.
Murió con una mísera pensión, solo y prácticamente olvidado en Nueva York en el año 1943 y sus conocimientos, descubrimientos e inventos fueron repartidos por el mundo… con la intención de que fuesen ocultados y silenciados para siempre jamás. ¿Por qué?
El mayor pecado, el crimen por el que fue demonizado por los siglos de los siglos Nikola Tesla fue el querer entregar al mundo energía libre y gratuita.
Eso no podía ser, era algo que iba en contra de los intereses económico-financieros y políticos de la época. Aquello podía hacer estallar el mismísimo corazón de los centros de poder que regían el mundo en aquel momento… y ahora.
Lo mismo les ha ocurrido a todos y cada uno que lo han intentado antes y después de él. Hay millones de inventos que podían ser altamente beneficiosos para la humanidad pero que han sido y son ocultados o destruidos sistemáticamente por compartir, precisamente, dicho altruismo, dicho intento de gratuidad.
Sus creadores han sido comprados, anulados o simple y llanamente eliminados para que jamás los diesen a conocer al mundo.
La energía debe de ser pagada religiosamente, generada por costosos medios (aunque para ello se contamine y destruya el mundo entero conocido y por conocer) y seguir siendo el motor de los beneficios de los poderosos, el arma que controle al resto de la humanidad.
El ingeniero aeroespacial Leik Myrabo, profesor del Instituto Politécnico Ressenlaer de Nueva York y director del programa Lightcraft de la Nasa afirma que «El coste de electricidad necesario para la puesta en órbita de un micro satélite de un kilogramo de peso podría reducirse a tan sólo un par de cientos de dólares«. Y esa es la clave.
Si, la clave para entender el porqué del misterio de los Platillos Volantes Terrestres, de la ocultación de la mas nimia prueba que insinúe siquiera su existencia, de la increíble pantalla de los extraterrestres y la vida en otros planetas que tantos abrazan y han abrazado con fanática fe.
Detrás del fenómeno ovni no hay «naves extraterrestres«, ni los gobiernos nos ocultan pruebas sobre una solapada presencia alienígena en nuestro planeta… Ni tan siquiera todo lo contrario.
En realidad ocultan unos avances tecnológicos que no están dispuestos a compartir salvo que los tengan tan absolutamente controlados que puedan cobrar por ello y no supongan una amenaza para sus intereses económicos o geoestratégicos.
También encubren otras cosas mucho más graves, cosas que atentan contra la dignidad humana… y nada mejor que arroparlas bajo el manto de los supuestos ovnis.
De esa manera, parte de la población se mofará de todo ello y ‘pasará’ olímpicamente del asunto, mientras que otros seguirán creyendo que todo obedece a «visitas extraterrestres«, «platillos volantes» ,seres alienígenas y terribles complots conspiranóicos: la tapadera ideal para un proyecto aeronáutico todavía en desarrollo cuyo ocultamiento conviene mantener y que, de paso, les deja las manos libres para seguir investigando y mangoneando a su antojo.
¿Alguien se ha preguntado por qué la inmensa mayoría de los supuestos avistamientos OVNIS se desarrollan en lugares apartados, a ser posible en zonas poco pobladas (salvo que interese, por la causa que sea, desplegar un auténtico derroche de efectos especiales tipo Hollywood) y ante gentes de escasa o nula cultura y preparación? Estos testigos no serán capaces de analizar ni comprender lo que en realidad están viendo, lo explicarán como les den a entender sus muchas o escasas «luces» y resultarán lo suficientemente «ruidosos» como para seguir alimentando el fenómeno.
¿Nadie se ha percatado de que tanto la apariencia de las supuestas naves extraterrestres como la de sus tripulantes ha ido cambiando con los años, mimetizándose sorprendentemente con la imaginación desarrollada por los dibujantes de comics, el cine y la televisión de cada época?
Por otro lado, el ser humano necesita genética y desesperadamente creer en algo: en una religión (el opio del pueblo y el peor y más cruel invento de, para y contra la humanidad), Dioses (llámeles usted como prefiera), leyendas, mitos y por supuesto, en los extraterrestres.
Poderes supremos y otras vidas en los que creer para hacer más llevadera la única que realmente tenemos: Ésta.
Todos sabemos que ni existe Papá Noel, ni Santa Claus ni los Reyes Magos, ni el Ratoncito Pérez y que tampoco nació Jesucristo en Invierno… y sin embargo lo seguimos celebrando.
Sin duda es mejor creer en esas cosas que enfrentarnos a la sórdida, cruda realidad que nos rodea y que nos vemos forzados a vivir.
Mientras la masa crea en «Algo», tendrá una esperanza y soportará cualquier cosa que el poder económico, financiero, político o religioso le quiera imponer.
Es una forma más de domesticación, de alienación: Mi vida es un asco, esta gentuza ha jodido y sigue jodiendo el mundo y a mí pero en otra vida alcanzaré el Mas Allá, el Paraíso o el Edén, el Jannat, el Nirvana, el Valhala, el Reino de Dios … u otros planetas.
Hay otros mundos y de allí vendrán a salvarnos o aniquilarnos y mientras, en este, yo no hago nada y simplemente dejo hacer…y que me hagan.
Sí, estimado lector/a, abre los ojos. La clave del fenómeno OVNI es la energía… y los intereses macroeconómicos, financieros y religiosos de éste nuestro planeta… y no de otros.
Las preguntas que se plantean son lógicas y sencillas, casi «de Perogrullo«, pero sus respuestas podrían ser terribles para esos intereses: Si existe esa energía barata o casi gratuita para mover una nave, un OVNI terrestre, ¿Por qué no la puedo utilizar yo para mover mi coche o mis electrodomésticos? ¿Por qué tengo que comprar petróleo, gasolina, gas o valerme de centrales nucleares? ¿Por qué tengo que pagar por la energía, por la luz ,si esa energía está libre y gratuita en la naturaleza?
En pocas palabras, la clave para entender el secreto de los platillos volantes, de los OVNIs es… la energía… libre… y gratuita.
Parafraseando, con todos mis respetos y sin ánimo de ofender a nadie (lo juro), la famosa frase tan utilizada en la política estadounidense durante la campaña electoral de Bill Clinton en 1992 contra George H. W. Bush (padre): «It’s the economy, stupid!«, «¡es EL PODER de y en ésta nuestra anciana tierra, son los intereses comerciales, son los intereses políticos y religiosos, es la economía de los que gobiernan y dominan el mundo…!«.
Fuentes
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Es un artículo interesante, con mucha terminología científica y ensalza a Tesla tal como merece un científico de su categoría. Pero…»Mundo Parapsicológico»?
En que punto la Parapsicología rosa siquiera el método científico?
Tengo Derecho a escribir en MAYUSCULA….PERO TAL VEZ MI COMENTARIO NO SE EDITE pero ahí vaa..!!!! Léelo Imagínate en mayúscula…Son pocas las familias que llevan el poder de hacer lo que quieren en el planeta, tengo el huevo y el higado como paté…Tanto egoísmo y maldad de unos pocos contra muchos…pero esos muchos se esconden como ratones tímidos asustadizos y no son capaces de aunar fuerzas para detruir y aniquilar a estos capitalistas que han asesinado y destruido vidas y sueños de muchos…La ira para algunos les mantiene vivo y para otros la venganza…nos han enseñado a que eso no les sirve a los que practican disciplinas escolasticas…pero me he preguntado si el capitalismo mortuorio las tiene con nosotros….cuando millones de seres humanos se mueren de hambre y envenenados, más valdría morirse con sangre en los lomos y que cada atomo de nuestra piel se lance al viento formando rocas de carbonita en llamas!…pero de ésta no se escapan sus días están contados!!!…el planeta y la historia ya entendió que contra los sabios no se conspira…ésta vez no será al estilo Gandhi…si no al estilo Friedrich Nietzsche…………….
Es simple, todo lo que decía Tesla recién con la ciencia de ahora nos damos cuenta que es posible y estamos intentando hacerlo. Porque miren de donde lo miren, las invenciones que no pudo hacer en la practica tesla, es muy buena inversión, a la vez que no son tan destructivas como otras ideas.
No descubrimos nada nuevo con decir que este planeta es un enorme business. Unos rogamos a Dios, y a San Apapucio otros, para que nos solucione los entuertos en los que nosotros solitos no metemos. Nos hemos convertido en esclavos de la tecnologia y del consumo tecnologico. Todo gira entorno a la energia y el dinero que esta genera, mucho mas alla del puro principio etico y cinetico. Nuestro despilfarro energetico empieza con la necesidad de alimentarnos para continuar vivos. Nos vemos obligados a ingerir diariamente aproximadamente no menos de 3kg de alimento, del que nuestro organismo va a aprovechar unos pocos miligramos, el resto es evacuado por el ano debido a su inutilidad energetica. Asi pues, debemos desgastar y destruir mucha materia para obtener muy poca energia, o la energia minimamente necesaria. Somos devastadores por naturaleza. Esto, en el contexto mercantil, no es mas que muchos pobres debemos sacrificarnos para provecho de unos pocos ricos. Asi lo recoge el Genesis biblico, mas o menos: cuando Dios creo el cielo y la tierra no habia arbusto alguno porque el Señor no habia enviado aun la lluvia ni habia quien "trabajase" el suelo. Si nadie ve en este breve relato los principios fundamentales de la explotacion del suelo y con ella la explotacion laboral, es que entonces tenemos lo que nos merecemos como consecuencia de ser como somos: unos autenticos cenutrios, empezando por el que suscribe. Mientras penseis en OVNIS no pensareis en lo realmente importante: la tierra es un feudo cuya explotacion esta sujeta a un contrato mercantil en regimen de arrendamiento financiero mientras sea expoliada a beneficio de una elite. Mientras la elite siga explotando los recursos y la mano de obra humana con el fin de enriquecerse a costa de empobrecernos, el Terrateniente-X seguira pasando factura inexorablemente, ciclo tras ciclo contractual. Si algun dia deciden recapacitar y redistribuir la riqueza, el Terrateniente-X dejara de pasar factura. Asunto complicado, porque nadie quiere renunciar a su comodidad. Mentimos mas que hablamos. Es inevitable, forma parte del conocimiento.
Muchas de las personalidades famosas han tenido "contacto" con el misterio.