Jeeje. Os contaré el resultado.
Pues bien, mande dos cartas, una debajo de la puerta y otra con acuse de recibo.
Me llamo al movil un mes después, la encargada de la casa, ya que los dueños eran de Madrid, primero, me negaba todo y estuvo a punto de colgarme, cabreada; pero le cambio el tono al decirle que se trataba para un reportaje de una revista digital de parapsicología, y que si realmente no pasaba naad como ella afirmaba, los rumores se esclarecerian.
Eso la convenció, quedo en hablar con los dueños.
Medio año después, os digo que no volvio a llamarme.